22 jun 2008

Si raspo entonces me cambio


Escrito por Esp. Aknatón Matute


“Me están clavando en esta carrera, esto no debe ser lo mío, así que me voy”


Esta idea cruza nuestra mente varias veces a lo largo de la carrera y nos impulsa a pensar seriamente en el cambio de profesión. Sin embargo, antes de tomar la decisión de cambiar de carrera es bueno que pensemos en unas cuantas cosas.



Lo primero es que si bien existe relación entre el rendimiento académico (notas) y la vocación (profesión elegida), eso no quiere decir que una persona que tuvo dificultades en algunas materias luego no pueda ser un profesional exitoso y feliz.


Parece que muchos tenemos la fantasía de que si escogemos bien la carrera vamos a salir bien en las materias sin mucho esfuerzo. Por eso cuando salimos mal tendemos a cuestionar nuestra elección vocacional y muchas veces preferimos irnos a otra carrera sin pensar realmente si es lo más adecuado para nosotros.


Por eso antes de cambiar de carrera es útil hacernos preguntas que clarifiquen el camino, por ejemplo; ¿hasta que punto nuestro rendimiento refleja fielmente nuestra vocación?, ¿mis notas están influenciadas por algunos problemas personales?, ¿Cómo he manejado la situación?, ¿Estoy dispuesto a enfrentarla?, ¿ir a otra carrera es un escape o la solución?


Aunque el cambio de profesión es una alternativa válida dentro del proceso vocacional, no caigamos en la trampa de irnos de la carrera solo en función de las materias difíciles. Después de todo tanto en la universidad, como en la vida, hay altos y bajos, cosas que nos gustan y otras que no, pero que en definitiva nos moldean como persona.


21 jun 2008

¿Será ésta mi carrera?… Cómo averiguo eso?


Escrito por Esp. Marbi Meza

Al pensar en la elección de carrera u oficio, algunos pueden verlo como algo sencillo pero en realidad resulta ser un complejo proceso por el que todos pasamos en algún momento de nuestras vidas.


Para hacerlo de forma efectiva debemos pensar en cuáles son las habilidades que poseemos, en qué somos buenos, pero también, cuáles de esas habilidades necesito para desarrollar las cosas que me gustan y me interesan.


Adicional a esto, es importante analizar lo que resulta realmente importante en la vida para cada uno, eso que tiene valor, será la ayuda al otro?, el trabajo en equipo?, el dinero?, cualquier idea que nos guíe en la vida y con lo nos sentimos cómodos, lo cual está relacionado con las cosas que hemos adquirido a lo largo de la vida tanto de la familia como de los amigos y otros seres significativos.


En ocasiones, pasamos por alto algunas de estas variables por desconocimiento o simplemente por que no creemos que tenga tanta importancia analizarlas y tomarse el tiempo para pensar en ello, pero sin duda todo esto tendrá un efecto a largo plazo en la vida pues también marcará el camino para lo que se podrá desarrollar luego en el campo laboral.


Es por ello que el primer paso para lograr una decisión más acertada es CONOCERSE MÁS A SÍ MISMO, además de saber en detalle con qué opciones cuentas (carrera, dónde la dan, pensum, etc), y de sentir que no se puedes solo, buscar la ayuda necesaria para que el proceso sea lo más sencillo posible. Recuerda que es tu vida y sólo tu puedes hacer algo útil con ella.


20 jun 2008

Ocupación, Vocación, Individuación




Escrito por Msc. Maripili Golpe


En general, el medio social que circunda al joven, considera automática, la clarificación de la vocación. Y pocas veces, recordamos que también los adultos, podemos volver a tener “dudas vocacionales”.Así que, ansiedad, ambivalencia y ausencia de metas, pueden esperarse en los jóvenes cuando “tienen que” decidirse por una ocupación. Ahora bien, hay que diferenciar: la ocupación en algo que requiramos para subsistir, de la vocación, que tiene que ver con algo más personal, es el llamado al camino de la individuación, a buscar respuestas a inquietudes personales, mas trascendentes, sobre aquello que le da sentido a nuestra existencia. Por ejemplo: decidir estudiar agronomía, debido a que es la alternativa cercana al contexto en el cual me desenvuelvo, o porque se estudia en una universidad pública, es distinto a buscar en la literatura, los deportes extremos, en las actividades de grupo, aquello que me ofrece experiencias de crecimiento total, de felicidad plena.

No dejes de revisar, la tradición y el deseo familiar ¡quiero que estudies tal cosa…!, porque al igual que heredamos el color de los ojos, también, hay legados familiares acerca de lo se valora y se detesta en las ocupaciones.

Esta elección, es importante, y debe ser bien orientada, no debemos conformarnos con una evaluación tradicional –con test-. El reto es que cada quien, siga explorando en su propia vida, se pregunte, se exponga a distintas “pruebas” en la cotidianidad: actividades solitarias y en grupo, leer, inventar, conocer de temas diversos, todo lo que pueda ampliar la visión de ti mismo y de las realidades que te rodean.

20 abr 2008

Mi familia no acepta a mi pareja, ¿qué puedo hacer?

Entrevista a Emma Mejía

A la familia venezolana le cuesta asumir el noviazgo como un proceso de exploración, de descubrimiento de las necesidades afectivas y de la propia sexualidad. Las generaciones anteriores ven las relaciones de pareja más serias de lo que son.

La forma en la cual las familias asumen las relaciones de pareja de sus hijos depende de muchos factores, por ejemplo: la flexibilidad o rigidez que tiene la familia para superar las etapas, hay que entender que el joven vive cambios esperados, está en “un proceso de separación de la familia, de individuación”.

“En la medida en que los padres tienen más resuelto ese proceso separación-individuación de sus propias familias de origen entenderán mejor este proceso con sus hijos”.

¿Qué puedo hacer?

1.- Entender que “toda relación necesita límites con la familia de origen de cada uno”, pero reconociendo que, la familia es también muy importante como apoyo.

2.- Preguntarte si estás utilizando la relación para evadir un conflicto con tu familia, “¿no logro ver que las críticas que me hacen tienen sentido?” “¿Qué dicen mis amigos? “.

3.- Confianza y Diálogo: “participar mis planes, mis deseos, mis sentimientos y ser consecuente con ellos” (…) “si yo digo que voy a hacer tal cosa y voy a llamar a tal hora, pues hacerlo, eso desarrolla la confianza mutua”.

4.- Desarrollar destrezas de negociación, “como toda negociación, hay que exigir y hay que ceder”, habrá que cumplir algunas normas y colocarse al mismo tiempo “retos” en la negociación para ir ganando espacios.

Tomado del Boletín CADH a Día que se distribuye gratuitamente en la Universidad Católica Andrés Bello.